Estas líneas sólo las inspira la lógica. Antes de pensar en gratuidad, me gustaría pensar en un sueldo mínimo sobre los $380.000 mensuales ya que esto permitiría a muchas familias vivir con dignidad, aun que hayan quienes “alaraqueen” con desempleo. Pero déjenme resumirles el escenario:
1. El salario promedio actual de la mayoría es de $200.000.- por lo que en las familias de menores recursos tienen que trabajar 2 o más miembros para solventar los gastos o también tratar de tener 2 ingresos para tratar de vivir con dignidad.
2.- Si bien un sueldo mínimo mayor, provocaría irremediablemente cesantía, sería compensada por este mayor ingreso (100% trabajadores a $200.000 = 50% x $400.000).
3.- Ahora, si a este cálculo le sumamos una educación GRATUITA, se puede restar drama a una mayor cesantía, incluso a familias con mayores ingresos.
4.- Con esto se se logra vocación y calidad, ya que sea una mayor o menor capacidad intelectual de los hijos, estos tienen la opción de decidir estudiar o no una carrera que los motive a terminar sus estudios sin la presión de estudiar casi por obligación para no perder el dinero y tiempo invertido en ello.
5.- Teniendo en cuenta el punto anterior, tendríamos profesionales, técnicos y trabajadores en general más dedicados y satisfechos con sus empleos por la tranquilidad de un mejor ingreso.
6.- Lo que descomprimiría los cupos de las universidades y cambiaría la ecuación “dinero+CI=título” a “vocación+CI=título”.
Me explico: actualmente si un estudiante tiene la capacidad (CI) pero no tiene los recursos, es muy improbable que logre obtener un título. Y por el contrario, si tiene los recursos sin tener la capacidad, puede terminar una carrera acorde a su capacidad. Ahora, si un estudiante tiene la capacidad sin tener los recursos, podría obtener su título motivado por su capacidad. Y aquel que no tenga la capacidad, teniendo o no los recursos, tendrá la tranquilidad de poder trabajar en lo que su interés lo mueva. Permitiendo a las casas de estudio recibir sólo a quienes realmente tengan las capacidades.
7.- Lo anterior será posible mientras la educación primaria y secundaria entreguen las herramientas suficientes y la orientación adecuada para dar el paso hacia la educación superior. Entendiendo que estas también estén dentro del marco de la gratuidad y la igualdad.
En resumen: Todos somos distintos y tenemos diferentes cualidades y capacidades, y bajo esta premisa, cada uno de nosotros puede aportar a nuestro país desde la trinchera individual de su opción de vida, bajo la igualdad de oportunidades, porque de eso se trata: igualdad de oportunidades, y no porque seas rico o pobre estarás designado a realizar tal o cual trabajo sin más opción de vivir la realidad que te tocó vivir.